Fiebre por los fotologs: para los chicos es como tener un nuevo DNI.
Según una encuesta realizada en escuelas secundarias porteñas (Argentina), el 60% ya tiene un espacio propio para subir fotos y compartirlas con amigos. La mayoría son mujeres. En un solo sitio se suben 5.000 fotos por día.
Estudiantes de Comunicación Social de la Universidad del Salvador (USAL) hicieron una encuesta a 200 estudiantes de 13 a 18 años de cuatro escuelas medias porteñas. Los que más usan el flog son los de 4to año (16 y 17 años), que cuadruplican a los que recién empiezan el secundario. Otro dato: las chicas duplican a los varones. Muchos dicen que abren estos sitios para compartir las fotos con amigos. Pero en el sondeo el 52,5% dijo que conoció gente a través de estos sitios. No sólo eso: el 43% de los contactos luego fueron encuentros cara a cara, dice el informe.
Uno de los principales sitios (fotolog.com, de 2002), tiene registrados 450 mil usuarios, la mayoría adolescentes. Chile es el líder con un 34,4%, y Argentina ocupa el segundo lugar: 22%.
“El fenómeno del fotologs empezó con el intercambio de fotos, donde los adolescentes subían una foto, que era visitada y comentada por sus contactos. El secreto del éxito responde a su facilidad de uso. Hoy, el fotolog es como tener un DNI”.
Según la encuesta, 8 de 10 cada diez entrevistados tienen acceso a Internet. Y el 90% tiene banda ancha. La mayoría (70%) tiene sólo un fotolog. Los que tienen más es porque los comparten con amigos. El 33% reconoció que estos sitios interfieren en el tiempo de estudio. “Aseguran dedicarle menos de una hora al día, pero reconocen entrar constantemente”, y agregan: “La mayoría de los que entran constantemente son mujeres. Tiene sentido, ya que las mujeres son más detallistas y están pendientes de la imagen”.
En mi opinión personal, creo que el crecimiento exponencial, va de la mano del cambio social y el crecimiento del acceso a internet en el territorio sudamericano. Por otro lado creo que es una nueva forma de comunicación y expresión, con sus cosas buenas y malas, tendremos que ir viendo de que manera aprovechar estas nuevas formas en nuestros proyectos futuros.
Fuente: Clarin